El país oscuro (cuento de los balcanes)

Un zar llegó al fin del mundo con su ejército.
Era un país oscuro, muy oscuro.
Cuando estaban muy adentro en el bosque notaron unas piedrecitas en los pies y una voz que les decía:
- Quien coja alguna de estas piedrecitas se arrepentirá y quien no las coja también se arrepentirá.
Algunos pensaron “si me voy a arrepentir prefiero no haber hecho nada” y otros pensaron “si me tengo que arrepentir igual, prefiero coger alguna”.
Cuando salieron del país oscuro descubrieron que esas piedras eran preciosas.
Los que no cogieron ninguna se arrepintieron, los que cogieron alguna se arrepintieron de no haber cogido más.

Cuentos Cortos Edificantes

Consejo chino

Una vez un campesino chino, pobre y muy sabio, trabajaba la tierra duramente con su hijo.
Un día el hijo le dijo: “Padre, ¡qué desgracia! Se nos ha ido el caballo.”
“¿Por qué le llamas desgracia? – respondió el padre, veremos lo que trae el tiempo…”

A los pocos días el caballo regresó, acompañado de otro caballo. “¡Padre, qué suerte! – exclamó esta vez el muchacho, nuestro caballo ha traído otro caballo.”
“¿Por qué le llamas suerte? – repuso el padre, veamos qué nos trae el tiempo.”

En unos cuantos días más, el muchacho quiso montar el caballo nuevo, y éste, no acostumbrado al jinete, se enfurecio y lo arrojó al suelo. E muchacho se quebró una pierna.
“Padre, qué desgracia! – exclamó ahora el muchacho – ¡Me he quebrado la pierna!”
Y el padre, retomando su experiencia y sabiduría, sentenció:
“¿Por qué le llamas desgracia? Veamos lo que trae el tiempo!”

El muchacho no se convencía de la filosofía del padre, sino que se quejaba en su cama. Pocos días después pasaron por la aldea los enviados del rey, buscando jóvenes para llevárselos a la guerra. Vinieron a la casa del anciano, pero como vieron al joven con su pierna entablillada, lo dejaron y siguieron de largo.

El joven comprendió entonces que nunca hay que dar ni la desgracia ni la fortuna como absolutas, sino que siempre hay que darle tiempo al tiempo, para ver si algo es malo o bueno.

La moraleja de este antiguo consejo chino es que la vida da tantas vueltas, y es tan paradójico su desarrollo, que lo malo se hace bueno, y lo bueno, malo. Lo mejor es esperar siempre el día de mañana, pero sobre todo confiar en que todo sucede con un propósito positivo para nuestras vidas.

Respetar las opiniones

Un hombre estaba poniendo flores en la tumba de un pariente, cuando ve a un Japones poniendo un plato de arroz en la tumba vecina. El hombre se dirige al japones , y le pregunta:

- ‘Disculpe señor, pero ¿cree usted que de verdad el difunto comerá el arroz?
- ‘Si’, respondió el japones… ‘Cuando el suyo venga a oler sus FLORES.’

El Circulo del Odio

Un importante empresario estaba enojado y regañó al director de uno de sus negocios. El director llegó a su casa y gritó a su esposa, acusándola de que estaba gastando demasiado porque había un abundante almuerzo en la mesa. La señora gritó a la empleada, que rompió un plato y le dio una patada al perro porque la hizo tropezar. El animal salió corriendo y mordió a una señora que pasaba por allí. Cuando ella fue a la farmacia para hacerse una curación, gritó al farmacéutico porque le dolió la aplicación de la vacuna. Este hombre llegó a su casa y le gritó a su madre porque la comidano era de su agrado.

La señora, manantial de amor y perdón, le acarició la cabeza mientras le decía: “Hijo querido, te prometo que mañana haré tu comida favorita. Trabajas mucho, estás cansado y hoy precisas una buena noche de sueño. Voy a cambiar las sábanas de tu cama por otras bien limpias y perfumadas para que puedas descansar en paz. Mañana te sentirás mejor”. Lo bendijo y abandonó la habitación, dejándolo solo con sus pensamientos.

En ese momento se interrumpió el círculo del odio, al chocar con la tolerancia, la dulzura, el perdón y el amor.

El Juicio

Cuenta una antigua leyenda que en la Edad Media un hombre muy virtuoso fue injustamente acusado de asesinato. El culpable era una persona muy influyente del reino, y por eso desde el primer momento se procuró hallar un chivo expiatorio para encubrirlo. El hombre fue llevado a juicio y comprendió que tendría escasas oportunidades de escapar a la horca. El juez, aunque también estaba confabulado, se cuidó de mantener todas las apariencias de un juicio justo. Por eso le dijo al acusado: “Conociendo tu fama de hombre justo, voy a dejar tu suerte en manos de Dios: escribiré en dos papeles separados las palabras ‘culpable’ e ‘inocente’. Tú escogerás, y será la Providencia la que decida tu destino”.
Por supuesto, el perverso funcionario había preparado dos papeles con la misma leyenda: “Culpable”.
La víctima, aun sin conocer los detalles, se dio cuenta de que el sistema era una trampa. Cuando el juez lo conminó a toma uno de los papeles, el hombre respiró profundamente y permaneció en silencio unos segundos con los ojos cerrados. Cuando la sala comenzaba ya a impacientarse, abrió los ojos y, con una sonrisa, tomó uno de los papeles, se lo metió a la boca y lo engulló rápidamente. Sorprendidos e indignados, los presentes le reprocharon.
—Pero, ¿qué ha hecho? ¿Ahora cómo diablos vamos a saber el veredicto?
—Es muy sencillo —replicó el hombre—. Es cuestión de leer el papel que queda, y sabremos lo que decía el que me tragué.
Con refunfuños y una bronca muy mal disimulada, debieron liberar al acusado, y jamás volvieron a molestarlo.

El mecánico y el médico

Un Mecánico estaba desmontando la cabeza de un cilindro de un motor perteneciente a un VolksWagen Gol, cuando vio a un conocido y afamado cirujano del corazón entrar a su garaje que estaba esperando ser atendido por el jefe de servicio.
El Mecánico le gritó al cirujano:
- Hey Doctor, ¿Puede venir hacia acá que le quiero hacer una pregunta?
El cirujano, un poco sorprendido, caminó hacia el Mecánico. Éste, limpiándose la grasa de sus manos con una toalla, le lanzó la siguiente pregunta:
Cuentos Cortos-(Muy buenos)+Reflexiones
- Vea Doctor, échele una mirada a este motor. ¿No entiende mucho verdad? Le abrí su corazón, le saqué las válvulas y el árbol de levas, las arreglé, las volví a instalar y, cuando terminé, el motor funcionó como nuevo. No cualquiera puede hacer este trabajo, se necesita ser muy bueno. ¿Usted podría haberlo hecho?
cuentos
- No, realmente no, es un trabajo muy arduo que requiere gran conocimiento.
- ¿Lo ve? ¿Cuán importante es un auto para usted doctor?
- Sumamente importante, la vida de mucha gente depende de que llegue a tiempo a la operación, y para eso siempre uso mi auto.
reflexiones
- ¿Se da cuenta? ¡El auto es fundamental y yo sé cómo arreglarlo! Entonces, ¿Por qué yo recibo un salario pequeño mientras que usted obtiene un montón de dinero, cuando ambos hacemos básicamente el mismo trabajo?
El cirujano pensativo, se inclinó pausadamente sobre el mecánico y le dijo, casi susurrándole al oído: “Trata de hacerlo con el motor en marcha”

Fidelidad

Un matrimonio bautizó con la palabra “Increíble” a su hijo, porque tenían la certeza que haría increíbles cosas a lo largo de su vida.
Lo cierto es que, lejano a aquel mandato familiar, Increíble tuvo una vida equilibrada y tranquila. Se casó y fue fiel a su esposa durante setenta años.
Los amigos le hacían todo tipo de bromas, porque su nombre no coincidía con su estilo de vida.

Justo antes de morir, Increíble le pidió a su esposa que no pusiera su nombre en la lápida, para evitar cualquier tipo de bromas.
Cuando murió, la mujer obedeció el pedido, y puso, humildemente: “Aquí yace un hombre que le fue fiel a su mujer durante setenta años”.

Cuando la gente pasaba por ese lugar del cementerio, leían la placa y decían: “¡Increíble!”

La Ranita Sorda

Un grupo de ranas viajaba por el bosque, cuando de repente dos de ellas cayeron en un pozo profundo. Las demás se reunieron alrededor del agujero y, cuando vieron lo hondo que era, le dijeron a las caídas que, para efectos prácticos, debían darse por muertas. Sin embargo, ellas seguían tratando de salir del hoyo con todas sus fuerzas. Las otras les decían que esos esfuerzos serían inútiles. Finalmente, una de las ranas atendió a lo que las demás decían, se dio por vencida y murió. La otra continuó saltando con tanto esfuerzo como le era posible. La multitud le gritaba que era inútil pero la rana seguía saltando, cada vez con más fuerza, hasta que finalmente salió del hoyo.
Las otras le preguntaron: “¿No escuchabas lo que te decíamos?” La ranita les explicó que era sorda, y creía que las demás la estaban animando desde el borde a esforzarse más y más para salir del hueco.

Las Tres Rejas

El joven discípulo de un filósofo sabio llegó a casa de este y le dijo:
—Maestro, un amigo suyo estuvo hablando mal de usted.
—¡Espera! —lo interrumpió el filósofo—.
¿Ya hiciste pasar por las tres rejas lo que vas a contarme?
—¿Las tres rejas? —Sí. La primera es la reja de la verdad. ¿Estás seguro de que lo que quieres decirme es absolutamente cierto?
—No; lo oí comentar a unos vecinos.
—Entonces al menos lo habrás hecho pasar por la segunda reja, que es la bondad. Esto que deseas decirme, ¿es bueno para alguien?
—No, en realidad no. Al contrario…
— ¡Vaya! La última reja es la necesidad. ¿Es necesario hacerme saber eso que tanto te inquieta?
—A decir verdad, no.
—Entonces —dijo el sabio sonriendo—, si no es verdadero, ni bueno, ni necesario, sepultémoslo en el olvido.

Los Niños

En una tarde nublada y fría, dos niños patinaban sin preocupación sobre una laguna congelada. De repente el hielo se rompió, y uno de ellos cayó al agua. El otro agarro una piedra y comenzó a golpear el hielo con todas sus fuerzas, hasta que logró quebrarlo y así salvar a su amigo.
Cuando llegaron los bomberos y vieron lo que había sucedido, se preguntaron: “¿Cómo lo hizo? El hielo está muy grueso, es imposible que haya podido quebrarlo con esa piedra y sus manos tan pequeñas…”
En ese instante apareció un abuelo y, conuna sonrisa, dijo:
—Yo sé cómo lo hizo.
— ¿Cómo? —le preguntaron.
—No había nadie a su alrededor para decirle que no podía hacerlo.

Vivir como las flores

- Maestro, ¿qué debo hacer para no quedarme molesto? Algunas personas hablan demasiado, otras son ignorantes. Algunas son indiferentes. Siento odio por aquellas que son mentirosas y sufro.
- ¡Pues, vive como las flores!, advirtió el maestro.
- Y ¿cómo es vivir como las flores?, preguntó el discípulo.
- Pon atención a esas flores -continuó el maestro, señalando unos lirios
que crecían en el jardín. Ellas nacen en el estiércol, sin embargo son puras y perfumadas. Extraen del abono maloliente todo aquello que les es útil y saludable, pero no permiten que lo agrio de la tierra manche la frescura de sus pétalos.
Es justo angustiarse con las propias culpas, pero no es sabio permitir que los vicios de los demás te incomoden. Los defectos de ellos son de ellos y no tuyos. Y si no son tuyos, no hay motivo para molestarse…
Ejercita entonces, la virtud de rechazar todo el mal que viene desde afuera y perfuma la vida de los demás haciendo el bien.

La hormiga y la cigarra

El año pasado, en el bosque de aquí al lado, vivían una hormiga y una cigarra. Era verano y la hormiga no paraba de recoger todo tipo de alimentos para llevarlos a su casa y comérselos cuando llegara el duro invierno. La cigarra sin embargo se pasaba todo el tiempo cantando. A la mayor parte de criaturas les encantaba escuchar como cantaba a la vez que tocaba su guitarra. Al resto, a aquellas que no tenían orejas, también les divertía ver como abría y cerraba la boca rascando unas cuerdas.La hormiga ni la escuchaba ni la veía, siempre mirando hacia el suelo aplastada por el enorme peso de algún grano de trigo o una pipa de girasol.

Finalmente llegó el invierno. La hormiga se encerró en su casa. Había recogido tanta cantidad de comida que para acabársela el invierno debería durar toda la primavera, el verano y el otoño siguientes. A pesar de esto vivía con miedo, cada día comía muy poco pensando que toda esa cantidad de comida no sería suficiente.

Sin embargo para la cigarra el invierno era la mejor estación del año. Todos los habitantes del bosque querían que fuera a sus casas y juntos cantaban y comían y bebían.

Y volvió la primavera, y la hormiga volvió a recoger comida y más comida, y la cigarra a cantar y más cantar.

Pero algo había cambiado. De vez en cuando sus caminos se cruzaban, y la hormiga seguía sin mirarla, eso no había cambiado, pero sus pasitos seguían el ritmo de la música, eso había cambiado.

Cuentos en internet

Un cuento humanizador
ElCazoDeLorenzo

Lista de libros
Libros

¿Donde está mi hermana?
Este cuento es fantástico, si lo encontráis en la biblioteca o por ahí echadle un ojo:

Fábula
Colibri

Siete Ratones Ciegos
Un bonito cuento blanco, blanco, blanco, con un fuerte mensaje.

Los hijos de había una vez
Se ve que este libro marcó la infancia de un montón de niños de hace varias generaciones ya.
Los han recopilado y están aquí:

Crear Cuentos En Internet
veurepensarisentir

Los 3 cerditos

Caperucita y los 3 cerditos

El increible niño comelibros

La liebre y la tortuga

El soldadito de plomo

El rey midas

El gato con botas

Las judias magicas

La princesa Thumbelina

El lago de los Arco Iris

Cuadradito

Origami

Argine

La princesa valiente

Muchos contadores de cuentos se sienten confundidos por la negativa de San Jorge a casarse con la princesa una vez muerto el dragón.
La leyenda dice que el caballero no se sentía digno de tal honor.
La realidad es un poco diferente.
La princesa era la chica mas valiente de todo el reino.
Mientras él se había enfrentado al dragón con armadura, escudo, lanza y caballo, la princesa se había enfrentado sólo con un traje de lino blanco.
Sant Jordi, un hombre sabio a pesar de su juventud, sabía que las relaciones de pareja deben basarse en el respeto, y la admiración tiene mucho que ver con el respeto.
Se marchó de Montblanc con la intención de hacerse más y más valiente.
El siguiente dragón lo mató sin utilizar el escudo.
El siguiente sin armadura.
El siguiente sin caballo.
El último dragón lo mató usando sólo la palabra.
La batalla se prolongó ocho días en el tiempo y tres reinos en el espacio.
Básicamente consistió en increpar y huir.
El dragón acabó muriendo de un ataque de remordimiento.
Entonces San Jorge volvió a Montblanc y aceptó la mano de la princesa y entonces sí, comieron perdices que era algo que les hacía muy felices.

El arca de San Jorge

Cuando San Jorge rompió el corazón del dragón a él también se le hizo una pequeña grieta en el suyo.
Con la esperanza de curarla decidió dedicar su tiempo ayudar a todos los animales que pudiera.
Por eso no era extraño encontrárselo señalizando un paso de hormigas o dando de comer a un nido de verdecillos en medio de una noche de lluvia.
Pero la herida no se le acababa de curar, ¿cuántos animales valía un dragón?.
Cuando llegó el diluvio universal pensó que era su oportunidad para secar la deuda.
Él se encargó de los animales más difíciles: los colibríes, los guepardos, los topos y las hormigas de cabeza roja.
De oficuits no pudo atrapar ni uno, eran demasiado rápidos, una pena porque eran guapísimos.
Cuando empezó a chispear y fue hora de subir al arca, ni San Jorge ni los dragones quisieron subir.
Por eso cuesta tanto hoy encontrar dragones y hombres justos.

Las sagas

Cada noche intentaba contarle un cuento diferente a mi hija.
Pero el año tiene demasiadas noches y ser original requiere mucho esfuerzo, se puede ser mas o menos creativo pero al final el cerebro tiende siempre a lugares similares y los cuentos se acababan pareciendo.
De forma que había que buscar fuentes de inspiración, y yo las encontré en las sagas , estas son las que yo utilizo:

La guerra de las galaxias:
Como recuerdo bastante cronológicamente las 3 películas clásicas de la guerra de las galaxias le fui dosificando la historia durante bastante tiempo.
Desde el planeta natal de Luck hasta la destrucción de la estrella de la muerte, el bar de robots, Yoda, chewaka, Han Solo….

Superheroes:
También durante diferentes noches le fui presentando a los diferentes superheroes explicando (inventando) de cada uno su origen y una pequeña aventura.
Resulta sorprendente los superheroes que conocemos: Hombre invisible, Antorcha humana, La masa, Superman, Spiderman, Batman, Robin, Catwoman, Iron Man, …..

Supervillanos:
Con la aparición de los supervillanos (Lex Luthor, Pinguino, Arlequín, etc…) encontré un formato de cuento que llenó también muchas noches.
Mi hija y yo salíamos de casa hacia el colegio y ella observaba algo extraño.
Yo no le hacía caso pero ella cuando llegaba al colegio lo corroboraba con sus compañeros, todos habían visto lo mismo llegando al colegio.
Algo extraño podía ser:
* No hay coches en las calles
* No hay perros ni mascotas
* Todo está muy oscuro
* No hay agua en las casas
Desde el patio de la escuela llamaban a los superheroes para arreglar la situación.
Cada niño de la clase iba con un superheroe (ella siempre con Batman), descubrian que los supervillanos estaban detrás de la anomalía, solucionaban el problema y volvian a clase.
Por la tarde, cuando la iba a buscar, me decía “¿ves papá como habian sido los supervillanos?”, y me entregaba un diamante del escudo de Capitan América como prueba de sus aventuras.
Yo me quedaba entre sorprendido y orgulloso de tener una hija tan lista y tan valiente.

El Señor de Los Anillos:
Tanto el Hobit como El Señor de los Anillos contienen una cosmogonía tan rica y tan conocida que la sola descripción de las diferentes razas puede llenar un par de noches de cuentos.

Películas:
Ahora cuando me pide un cuento lo que hago es contarle una película.
Le he contado ya: “Cariño he encogido a los niños”, “Dersu Uzala”, “El Médico”, “Alien” (obviando las situaciones mas escabrosas), “Blade Runner”, …… la imaginación al poder.

El abuelo, El nieto y El burro

Un abuelo y su nieto salieron de viaje con un burro.
A ratos, el abuelo o el nieto se subían al burro y así iban haciendo el viaje más cómodo.

El primer día de viaje llegaron a un pueblo. El abuelo iba sentado sobre el burro y el nieto iba caminando al lado.
Al pasar por la calle principal del pueblo algunas personas se enfadaron cuando vieron al viejo sobre el burro y al niño caminando. Decían:
- ¡Parece mentira! ¡Qué viejo tan egoísta! Va montado en el burro y el pobre niño a pie.
Al salir del pueblo, el abuelo se bajó del burro. Llegaron a otro pueblo. Como iban caminando los dos junto al burro, un grupo de muchachos se rió de ellos, diciendo:
- ¡Mirad eso! Tienen un burro y, en lugar de montarse, van los dos andando.
Salieron del pueblo, el abuelo subió al niño al burro y continuaron el viaje.
Al llegar a otra aldea, la gente exclamó escandalizada:
- ¡Qué niño más maleducado! Va montado en el burro y el pobre anciano caminando a su lado.
En las afueras de la aldea, el abuelo y el nieto se subieron los dos al burro. Pasaron junto a un grupo de campesinos y éstos les gritaron:
- ¿Es que no tenéis corazón? ¡Vais a aplastar al pobre animal!
El anciano y el niño se cargaron al burro sobre sus hombros. De este modo llegaron al siguiente pueblo. La gente acudió de todas partes. Con grandes risotadas los pueblerinos se burlaban diciendo:
- ¡Pero que hacen!. Tienen un burro y, en lugar de montarse, lo llevan a cuestas.

Al salir del pueblo, el abuelo después de pensar un buen rato le dijo a su nieto:
- Ya ves lo importante que es tener una opinión propia y no hacer mucho caso de lo que diga la gente.